De alma débil, de coraje cegado, que si de cobarde se tratase cumpliría todos los parámetros, demasiado extraño, para poder ser comprendido, pues de quien sombras nace, a sombras vuelve sus verdaderos amigos, y es que es extraño ser real, en un mundo ficticio, y analizar lo que pasa, lo que ha pasado, y lo que aun no ha sucedido, pero es cierto, más cierto que esta voz hablándote en este momento. Despertar, en un sueño, es un incomprensible lio, y si a esto agregamos el dolor de cabeza que afecta a tu visión y hasta a tu oído, aun así, a pesar de esta ceguera, quien sabe si momentánea, es fácil distinguir, un claustrofóbico cuarto oscuro, con paredes rojas, y suelo defectuoso, estas solo, raramente solo, con una estera áspera en la cual sigues acostado, levantarte es vital, vital en lo completamente necesario, pues la curiosidad te llama, y es que esta nunca mata, sino enseña y corrige, claro que con dificultades, pues movilizarte hacia la puerta tambaleándote ya es suficie...